Lo primero que
he de decir es que comprendo que estén decepcionados e incluso que hayan dejado de
creer, si es que alguna vez lo han hecho.
La última vez
que lo hice mal fue con ese fin del mundo tan largamente cacareado por los
medios de comunicación, con el de los mayas. Cumplí con la fecha, como he hecho
siempre; pero, una vez más, al instante siguiente dejé las cosas exactamente
como estaban.
Evidentemente
eso no es lo que estaban esperando.
Entiendo que
me tachen de vago, dejado o que lleguen incluso a afirmar que carezco de
imaginación. Lo entiendo, pero es mentira. Lo único realmente cierto es que
diseñar un nuevo mundo desde cero no es cosa fácil, razón por la cual nos
limitamos a cargar el mundo salvado en la última copia de seguridad y nos
dejamos de milagros.
¿Qué solución
hay? Es fácil, comiencen por inventarse un Dios más cualificado, con
conocimientos muy superiores a los de un informático de tres al cuarto.
167 días para
que termine el año
167 palabras
167 palabras
No se, no se, no creo yo que funcionase, segundas partes nunca fueron buenas.
ResponderEliminarRosy
Y menos si las primeras tampoco lo fueron, supongo
ResponderEliminarJaja, qué imaginación Luisa, comparar a Dios con un informático, bien pensado igual somos software.
ResponderEliminarSaludos amiga.