Se encendió, el chip de memoria ROM
recibió una orden para iniciar las rutinas del programa de arranque y las
pruebas de diagnóstico de los dispositivos de hardware. Un pitido llegó
inmediatamente y con él, en la pantalla, el mismo mensaje de error. Seguía
siendo ella. El CPU había dejado de tener la capacidad de tomar decisiones
lógicas; la lágrima que resbalaba por la pantalla no lo era. Se colgó.
70 días para
que termine el año
70
palabras
Buenos días, hoy vengo tempranito.
ResponderEliminar¡Menos mal que no lloran! creo que es un acierto, si encima fuera posible sensibilizarlas... mejor así, cada uno para lo que está programado.