Nunca
se quejó de que fuese dejándolo todo por en medio. Recuerdo incluso que hubo un
tiempo en que le resultaba encantador descubrir, agazapado en cualquier rincón
de la casa, uno de los seres fantásticos que llenaban mis exitosos libros y que
aquello suponía una sonrisa y un cumplido. Supongo que, sólo por eso, tenía que
haber empezado a sospechar que algo iba mal el día en que ella empezó a
quejarse del desorden.
Hoy hace semanas que se ha ido, que todos se han ido; porque los seres mágicos que llenaban nuestra casa y mi imaginación también han desaparecido, y mi agente no para de reclamarme mi nuevo libro.
Hoy hace semanas que se ha ido, que todos se han ido; porque los seres mágicos que llenaban nuestra casa y mi imaginación también han desaparecido, y mi agente no para de reclamarme mi nuevo libro.
110 días para
que termine el año
110 palabras
110 palabras
Uy, sin imaginación, y sin musa, lo tiene difícil.
ResponderEliminarBuen finde Luisa