Si
por algo le había gustado aquella niña es porque, mirándola, podía imaginar la
deliciosa joven en la que iba a convertirse. Sin embargo, pasados algunos años
y como le venía ocurriendo siempre, comprobó que no podía encontrar en aquella
mujer huella alguna de la pequeña que le había robado el corazón. Por eso la
abandonó, como a todas las adolescentes inocentes que en su vida había
consumido.
Fue entonces cuando hizo memoria, cuando revivió el dolor que la última vez le habían hecho las chanzas y las bromas de aquellas chiquillas y recordó el modo en que le habían hecho sentirse viejo y ridículo.
Fue entonces cuando hizo memoria, cuando revivió el dolor que la última vez le habían hecho las chanzas y las bromas de aquellas chiquillas y recordó el modo en que le habían hecho sentirse viejo y ridículo.
105 días para
que termine el año
105
palabras
A lo mejor es que lo era, viejo, verde y ridículo. Me lo he cargao así, como quien no quiere la cosa...
ResponderEliminarSaluditos, Luisa