Te cuento lo que todos siempre hemos sabido.
Fue paseando por las callejuelas de una vieja ciudad cuando encontró
la pequeña tienda de máscaras. Allí, un viejo artesano le construyó una, con la
que le conociste y te enamoraste, la misma que ahora tiene esas grietas a
través de las cuales has empezado a descubrir cómo es, qué oculta o a qué se
dedica.
El viejo, el irremplazable artesano, murió poco tiempo después y ahí
empezaron sus problemas; sin embargo, él ha tenido tiempo de sobra tanto para
hacerse a la idea de que en algún momento la justicia vendría a buscarle como
para prepararse algunas coartadas y documentos falsos.
En cambio tú… tú has de sobreponerte a la sorpresa y a la decepción y
decidir cuanto antes: ¿querrás seguir con él?, ¿podrás cerrar los ojos ante esa
realidad que desconocías, que le rodea y que ha empezado a repugnarte?
150 días para
que termine el año
150 palabras
150 palabras
Uy, creo que este relato podría referirse a unos cuantos príncipes actuales, aunque no sean del todo príncipes, si que son ranas.
ResponderEliminarMuy bueno Luisa.