El cuerpo humano
en el que vivía como huésped había empezado a dar muestras de enfermedad hacía
algunos meses; pero él, en una actitud nada profesional, se había dejado llevar
por el sentimentalismo y había decidido quedarse algún tiempo más junto al que
era su amigo más íntimo.
Sin embargo, el
fin se estaba acercando, inexorablemente.
Aunque eran
dolorosamente conscientes de que, en cuanto lo abandonasen, sólo quedaría tras de
sí una carcasa de piel y de huesos; debían de encontrar otro cuerpo en el que
vivir, con el que compartir, al que conocer y… pensaron en la vecina de
enfrente. El cuerpo humano que estaba a punto de abandonar siempre había
sentido debilidad por esa mujer que parecía esconderse de todo y de todos, que
parecía no quererse lo suficiente. Sí, ella era la persona adecuada para
recibirlos a ambos y a la vez, eso creían ahora, para acompañarla, nadie
mejor que ellos.
154 días para
que termine el año
154
palabras
Lo pintas muy bien Luisa, ¡Ojalá fuera así de fácil!, (por si acaso me pido el de Nadal).
ResponderEliminarMe gustó.
Rosy
Buen gusto, lo digo por elegir Nadal.
ResponderEliminarAh, yo te lo apunto, tranqui