Durante el año 2013, en este blog, se publicaron todos los días un microrrelato y una fotografía. Palabras e imágenes que aún puedes seguir disfrutando hoy. Sólo tienes que bucear por las "etiquetas" y dejarte llevar.

8 de junio de 2013

Daños colaterales

Cada vez que suenan las sirenas, mi madre nos propone que juguemos al escondite intentado ocultarnos el miedo que le baila en los ojos. Después corremos hacia el refugio y, una vez en él, entre risas forzadas, los mayores nos repiten que no pasa nada o nos piden que recemos, justo antes de que lleguen los aviones haciendo el silencio. Más tarde, atravesando el polvo, salimos de puntillas y comenzamos a inspeccionar la nueva realidad, con la que habremos de convivir hasta el siguiente bombardeo.
Es la guerra, lo sabemos. Y mientras nuestra madre pasa las noches abrazada a la almohada, harta de llorar y de no encontrar consuelo, nosotros convertimos en cunas viejas cajas de zapatos y cantamos nanas en voz baja mirando al suelo; hemos dejado de jugar a policías y ladrones, a indios y a vaqueros; nos vemos obligados a entretener el tiempo mientras esta guerra nos va quitando los juguetes y las ganas de juegos.


159 días desde que empezó el año
159 palabras

3 comentarios:

  1. Independientemente de otras cosas, este micro tiene un defecto, tiene una rima en "e-o" que se va repitiendo de principio a fin.

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    1. Hola Luisa. Pues tienes razón, es una cadencia que descoloca un poco. ¿La buscabas a propósito? De todas maneras la conclusión de juguetes y juegos contratando con indios y vaqueros o polcías y ladrones, me ha convencido. Un abrazo.

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  2. No, no la busco. Me ocurre e intento escaparme pero... a veces....
    Tendría que intentar arreglarlo. Me lo apunto

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