La casa se
desplomará. Sobre ella, en el aire, flotarán nuestras amargas discusiones. La
bombona de gas estallará, estoy seguro, y terminará todo.
Abrimos su puerta
por primera vez, lo recuerdo. Recorremos felices sus pasillos. La llenamos a
partes iguales de muebles y de sueños. Nos queremos.
Temí que mi
hermano te conquistase, que acabases siendo suya. Sentí el latido de los celos
y el deseo abrasador de poseerte. Luché por ti con el único deseo de apartarte
de la mirada de todos, de anudar un par de botones en tu escote indecente, de
alargarte la falda, de que bajases los ojos, de que empezases a ser invisible
para ellos, de que los huyeses, de que callases y me escuchases, obedeciendo
punto por punto todos mis deseos.
127 días
desde que empezó el año
127
palabras
Desde el título lo reflejas, pero vuelves a dar una vuelta de tuerca excelente al tema maltrato y con el punto de vista del criminal. Abrazos.
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