Se fijó en
ella en los pasillos de la universidad y averiguó sin mayores problemas, como
tantas otras veces había hecho, su nombre y el número de teléfono de su casa.
Después,
como siempre, empezó con las llamadas insistentes o hechas a deshora, unas
veces obscenas y otras inundadas de amenazas, en ocasiones simples
silencios..., sólo eso y esperar.
Pasados
unos meses, pudo comprobar que no se había equivocado, más delgada y con ojeras
estaba mucho más atractiva.
Sonrió, pronto
lograría que cayese enferma, como lo estaba él.
88
días desde que empezó el año
88
palabras
Qué duro. Quizás le desea a ella sus males con la ilusión de que empatice con él. Una pena.
ResponderEliminarBuen micro de 88 palabras, Luisa. Un beso.
Gracias, Sara.
ResponderEliminarCreo que habrá más oportunidades para contarte cosas... "menos duras", afortunadamente
Fuerte este micro Luisa.
ResponderEliminarCuánta indefensión ante un acoso como este.
Me gustó.
Un micro enfermizo, si los hay. Y contundente, Luisa.
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