A machetazo
limpio se abrió paso en ese bosque tan extraño. Consultó la brújula y dijo:
“Creo que estoy avanzando por el Quijote, según el mapa debo de andar por el
capítulo XVI, dentro de la tercera parte, hacia el quinto párrafo y en
dirección sur”, elevó la vista, intentó abarcar la multitud de hojas que
conformaban aquel aún extraño pero sugerente paisaje y añadió, “la biblioteca,
no creo que nadie en la clase haya llegado tan lejos”.
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días desde que empezó el año
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palabras
Extraña forma de leer!
ResponderEliminarabrazos
leer como exploración
ResponderEliminara mí me gusta la imagen, un niñó explorando un libro, dispuesto a todo y a lo que sea
gracias
genial. ¡Tan cierto! La pc de los chicos estuvo en service tres días, tiempo que Cami, mi hija, aprovechó para leer cuatro libros! Ay yo rogaba para que el servicio técnico tardara. Descubrió que tenía muchos textos de literatura juvenil a su disposición y por más que le sugería tenía una competencia desleal. El más grande, Juan, sí es muy lector y le gusta "explorar" por su cuenta.
ResponderEliminarBesitos, Luisa.
Ojalá siempre leer sea una aventura... Lo quijotesco, a veces, es hacer leer a los niños y jóvenes..
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