Disfrutaba
viendo el modo en que el cielo sobre mi cabeza se iba llenando de color y de
vida. Creí ser un espectador de excepción y tener la suerte de asistir al
milagro de la creación mientras él concretaba mi mundo, hasta que su mano firmó
en la esquina del cuadro, puso una fecha y me inmovilizó.
57
días desde que empezó el año
57
palabras
Ay qué vuelta le diste! Me sorprendió. Buenísimo. Siempre con tanto oficio para escribir.
ResponderEliminarBesos van.