Tras estar un par de días sintiendo
en la espalda un cosquilleo y volver a oír voces, decidió ir al médico que la
había operado. Él le confirmó la recaída, casi excusándose: “Siempre supimos que
extirparle las alas no nos aseguraba resolver completamente el problema, que
había un tanto por ciento muy alto de que la imaginación volviese a manifestársele”.
60 días para
que termine el año
60
palabras
Es genial, Luisa. Es como el "miembro fantasma" de la imaginación.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ojalá nunca nos curemos de la imaginación... No hay nada como ese cosquilleo.
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