Siempre
prefirió aquellos que eran fuertes y densos, que te golpeaban al final y
dejaban sin aliento.
Un día, por
variar, empezó a escribir microrrelatos con alas, entonces descubrió que no hay
nada mejor que verlos alejarse, subir, soñar.
39 días para
que termine el año
39
palabras
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