Pasado casi un
año supo que estaba mucho mejor, que había empezado a asumir su ausencia y que
el dolor empezaba a ceder para transformarse en un odio por las malditas gafas
de cerca que ya tenía que ponerse a todas horas para descubrir que no tenía
ninguna llamada perdida y que él seguía sin escribirle un maldito mensaje.
59 días para
que termine el año
59
palabras
Te imaginas el susto si después de un año recibes un mensaje???
ResponderEliminarEs que yo me lo he imaginado, en el otro mundo.
Que tengas buena semana, Luisa.