Descubrió unas pisadas en la arena de la playa, algo más pequeñas y
menos profundas que las suyas. Sintió que algo le pellizcaba en las tripas y se
decidió a seguirlas, sabiendo de antemano que su mejor amigo repetiría lo que
todas las primaveras “no veo la diferencia, son sólo huellas de pezuña, como lo son todas”.
57 días para
que termine el año
57
palabras
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