Descubrió, quizás demasiado
tarde, que aquella hoja en blanco, que había colocado en el centro de la mesa
del despacho esperando poder llenarla de historias, era en realidad una esponja
en el corazón mismo de su vida, que le había robado el tiempo dejándolo sin
amigos y sin experiencias, tan vacío y tan sin huella como había sido aquella
hoja en blanco que ahora era una novela.
67 días para
que termine el año
67
palabras
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