Tropezó. Sintió
un doloroso golpe en la cabeza y cuando abrió los ojos, descubrió que había
realizado un viaje en el tiempo, que habían transcurrido unos cinco años en sólo
un instante.
Quiso entonces
volver pero, incapaz de saber cómo había ocurrido, forzó una vez tras otra todo
tipo de golpes, resbalones y tropiezos esperando que la suerte se pusiese de su
lado.
Hoy, aparentando
tener unos ochenta años, habiéndose consumido su vida en cinco o seis
pestañeos, el médico vuelve a recordarle que ha de tener cuidado con las
caídas. ¡Qué tontería!, ahora que necesita más que nunca volver al pasado.
102 días para
que termine el año
102
palabras
Buenísimo, Luisa. Otro golpe más y seguro se transporta; no sé si al pasado o al otro lado :-)
ResponderEliminarUn abrazo.