Siempre supo de él lo esencial, que estaba
casado y que era un peligroso traficante. Además estaban aquellas palabras que
él repetía de vez en cuando: “Pon los medios para no quedarte embarazada, ya
tengo mujer e hijos. No es eso lo que busco en ti”.
Hoy,
al abrir la puerta de la casa y ver a aquellos hombres, supo que él no la había
mentido y que ella se había equivocado, comprendió que iba a perder la vida que
llevaba en las entrañas. Pero volvió a errar, no tardó mucho en descubrir que
aquellos matones no tenían bastante con una sola vida.
103 días para
que termine el año
103
palabras
Una mujer muy consecuente, ¡pero tonta al fin y al cabo!
ResponderEliminarMe gustó Luisa.