Llega
el día, los rayos de sol aún tímidos, leves y frescos, acarician y escalan las
laderas que recorro con la vista. El aire se amansa y se demora en los
recovecos del relieve; y mi mirada transita lentamente por la piel del mundo de
la que estoy preso, tras la que el horizonte se rinde. Todo lo que tengo al
alcance de la mano es perfecto y solamente necesito un momento, sólo uno más,
para fijar esta imagen a las que ya llenan mi recuerdo.
Sin embargo el día quiere ponerse en marcha, el instante se acaba y, como todas las mañanas, concluyo que no puedo ni quiero dejar de mirar…
…te.
Sin embargo el día quiere ponerse en marcha, el instante se acaba y, como todas las mañanas, concluyo que no puedo ni quiero dejar de mirar…
…te.
113 días para
que termine el año
113 palabras
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