El verano en
que irían juntos al río y acabarían besándose, su madre murió y llenó la casa
de silencios y sombras en un luto de tres años. Ella nunca había llorado tanto.
Después,
cuando el tiempo de alivio estaba a la vuelta de la esquina y la primavera
repetía su promesa de risas cálidas y agua fría, su padre les dejó y ella fue
enterrada viva en placeres y planes postergados.
Tres años más
pero él seguía allí. Sin embargo, cuando vio en la calle a aquella mujer triste
y fuera de lugar, demasiado maquillada, en la que no quedaba rastro de la niña
que siempre amó; se mordió las lágrimas, maldijo su suerte y se fue en
silencio, sabiendo que una vida no bastaría para pedir perdón por el daño que
causaría.
134 días para
que termine el año
134
palabras
Buena escena costumbrista la que nos traes hoy.
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