He vivido tan rápido que veo venir
el disparo que acabará con mi vida, el instante en que el odio se materializa y
un plan largamente elaborado llega a su fin. Muchos pensaran que soy joven para
morir; sin embargo, estoy agradecido por esta muerte que viene hacia mí como en
cámara lenta. Me bastaría un movimiento para parar los pies a estos torpes que
ahora van a ejecutarme; sin embargo, me quedo quieto. Ellos no saben y no
sabrán nunca que el pelo empezó ya a caérseme, que el tumor que crece en mi pecho
apenas deja espacio para el aire, que antes de que ellos llegasen yo había
escuchado mi sentencia de muerte. A ellos les entrego mi herencia, la guerra en
la que sólo fui soldado, en la que yo tenía un precio, que hoy me cansa y que
nunca fue mía, entre bandas y hermanos, con esos derramamientos de sangre que
tanto les gustan. Yo sólo les entretendré un momento. Giro levemente la cabeza.
Les ofrezco mi sien. Espero.
173 días para
que termine el año
173
palabras
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