Durante el año 2013, en este blog, se publicaron todos los días un microrrelato y una fotografía. Palabras e imágenes que aún puedes seguir disfrutando hoy. Sólo tienes que bucear por las "etiquetas" y dejarte llevar.

3 de julio de 2013

Ni blanco ni negro

-No sé por qué los escribes, qué placer encuentras en hacerlo –repitió ella.
Durante años le intenté explicar que eran como la vida, detalles que se suman: el frenazo de un camión ante un niño que cruza la carretera, la mirada con la que me conquistó aquel día, una carcajada o un golpe de tos, la ráfaga de aire que voltea el paraguas, un recuerdo volviendo machaconamente a la memoria, la descarga que puede producir un roce de piel, el odio materializándose en un disparo, la pizca de sal en las comidas, la orden del general, el último movimiento con el que se gana una partida de parchís, el soplo de las velas de una tarta de cumpleaños, la caída de una lágrima,...
-Mis microrrelatos son así –concluía siempre-, instantes de vida.
Tiempo más tarde ella salía de casa dando un portazo empujando una maleta llena de novelas.
Hoy he de confesar que ella tenía en parte algo de razón, sin ir más lejos y aunque me duela, he descubierto que olvidarla es una de esas tareas que parecen no terminar nunca.



182 días para que termine el año
182 palabras

2 comentarios:

  1. "Instantes de vida", me gusta para definir lo qué es un micro.
    Lo mejor, la narrativa del "tronco".
    Rosy

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  2. el qué, sin acento, mucho mejor...

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