Consciente
de que en casa no sobraba el dinero pidió a los Reyes Magos sólo una cosa: que
su padre dejase de visitarla por las noches; y un día, pasado el mes de enero,
él se fue.
Al año
siguiente, después de pensarlo bien y esperando que no querer nada para sí
misma fuese tenido en cuenta, les pidió que su madre dejase de estar sola. Hubo
suerte y, algunos meses después, un nuevo amor se fue a vivir con ellas.
Cuando la
siguiente Navidad llegó, pensando que por lógica los Reyes llevarían un
registro de los regalos entregados y que repetirse seguramente era algo que no
les apetecía, como todos los chicos y las chicas de su edad, acabó pidiéndoles
una bicicleta.
Tuvo que
soportar que las manos de su padrastro la enseñasen a montar en ella, pero no
volvió a pedir nada más. Antes de que llegase el invierno, la usó para irse.
155 días para
que termine el año
155 palabras
155 palabras
Con un fondo trágico, ese final te saca una sonrisa.
ResponderEliminarUn abrazo Luisa.
Rosy