Durante el año 2013, en este blog, se publicaron todos los días un microrrelato y una fotografía. Palabras e imágenes que aún puedes seguir disfrutando hoy. Sólo tienes que bucear por las "etiquetas" y dejarte llevar.

16 de julio de 2013

Ciudad Umbría

Era una ciudad grande, gris y fría. Los hombres que la habitaban recorrían sus calles a prisa, cabizbajos y silenciosos, como huyéndose, dolorosamente solos sin saberlo siquiera. El cielo permanentemente encapotado y, bajo él, una nube de denso silencio. A veces, muy de vez en cuando, caía una lluvia fina y sucia, como una baba, que, lejos de lavarlo todo, manchaba la realidad con el color del moho.
La lluvia era lo mejor. No había nada, no había otra cosa, que hiciese que aquellos hombres invisibles se olvidasen de su eterna rutina de huidas. Al cabo de unos minutos de iniciarse, se paraban absortos y perplejos junto a un charco, luciendo una mueca que quizás era una sonrisa, y perseguían la desganada caída de las gotas o el reflejo negro del agua en las aceras.
Afortunadamente nunca salió el sol; por suerte, nunca sintieron la sombra efímera de un arco iris. Aquellos hombres habrían muerto de felicidad y la ciudad se habría quedado tan silenciosa como siempre, tan vacía.


169 días para que termine el año
169 palabras

2 comentarios:

  1. Qué triste y negro todo, Luisa, leer tu micro y valorar más un minuto de gloria que toda una eternidad en la sombra,
    ¡Qué bien sienta ver el sol!. Lo haces adrede no? jajajaj
    Un abrazo
    Rosy

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  2. Uy qué sensación me ha dejado leer este micro ¿cómo se puede vivir sin luz, sin sol? no, ese lugar no sería para mí.

    Besitos Luisa.

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