Durante años
he estado escondida y agazapada en tu mente, alimentando tu rencor y tu odio.
Míos son los susurros que rebotan entre tus sienes, en los que sólo oyes desprecio. A día de hoy sé que ya sólo puedes
ver el mundo como yo quiero que lo veas. Hemos recorrido un largo camino
juntos, ¿verdad?; sin embargo queda un detalle más, una vuelta de tuerca, la
última prueba a la que deseo someterte. Ha llegado el momento de dar el salto
al vacío. Sí, ahora que tan frustrado te sientes, una buena dosis de adrenalina
te haría sentir poderoso y fuerte. Escucha lo que quiero decirte, la pregunta a
la que deberás encontrar respuesta: “¿Qué se siente al atravesar un cuerpo con
un cuchillo, al notar como la vida del otro se escurre entre los dedos?”. ¿Te
sorprenden mis palabras? Sabes que me gusta hacerlo. Ahora voy a dejar que te
acostumbres a ellas, como otras veces; no tengo prisa, no cuando ya veo en tu
rostro una sonrisa y sé que vas obedecerme, como has hecho siempre.
179 días
desde que empezó el año
179
palabras
Buenos días Luisa. A mí creo que me asustan más los manipulados que los que manipulan.
ResponderEliminar