Era un barrio periférico de una gran ciudad.
Era un lugar miserable hecho de casas de papel y de lata con sillas en sus puertas
y pequeños jardines muertos frente a ellas. Era el lugar en el que vivían los
olvidados, aquellos a los que la ciudad había dado y daba la espalda.
Un
día algo muy extraño empezó a ocurrir en el mundo. Tembló la tierra, crecieron
los mares, millones de insectos eclosionaron en sus huevos, las cosechas se
secaron, los animales enfermaron, los hombres y mujeres sintieron miedo y
temieron por el futuro de sus hijos, las aguas se contaminaron, oleadas de
enfermedades infecciosas se sucedieron unas tras otras, sin descanso, y el aire
se llenó de polvo, y la luna se dejó de ver y el sol pareció nublarse.
Mientras la ciudad parecía
reducirse a arena, el barrio de los olvidados fue una vez más olvidado. Quiso
la suerte de que fuese su nombre quien le salvase.
160 días
desde que empezó el año
160
palabras
Crea cierta extrañeza por la magnitud planetaria de lo que narras en este micro, pero las dos frases finales reconducen bien la narración. Un abrazo Luisa.
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