Volvía
del cementerio derrotado después de haber dejado a su esposa allí, derrotado
pero dispuesto a sobreponerse a la tristeza.
Al
cabo de unos días, entró en cólera:
-Pero
¿qué te has creído?, ¿qué no puedo sobrevivir sin ti.
Y mientras
gritaba arrojaba a la basura las listas de menús, de ropa que ponerse, de citas
médicas, de amigos a los que ver, de actividades a realizar, de horarios, de
listas que ella había dejado tras de sí y con las que parecía querer controlar
su vida.
Tiró todo y se
empeño en demostrar que no la necesitaba.
Los siguientes
días desarrolló una actividad frenética, hasta que llegó ése en que al fin
respiró, levantó la cabeza y sonrió.
-Volviste a
hacerlo, cariño, nadie como tú para devolverme a la vida.
131 días
desde que empezó el año
131
palabras
Si es que no lo reconocen... pero ni saben ni pueden vivir sin nosotras...jeje
ResponderEliminarMe gustó Luisa.
!Buen finde¡