Desde que se
conocieron, cada vez que él opinaba blanco ella contestaba negro; cuando él
tenía calor, ella iba a buscar una manta; si él había comprado carne, ella
hubiese preferido pescado. Vivieron así veinte años de discusiones continuas y
un matrimonio feliz.
Ayer,
al acabar la película, él dijo: “Ha estado bien, ¿verdad?” y ella contra todo
pronóstico contestó: “Sí.”. Se miraron en silencio, pasaron en vela toda la
noche pensando y a la hora del desayuno se dijeron: “Esto se acabó.” Y aquellas
palabras dichas al unísono, cayeron como una losa y fueron punto final en
aquella mañana de domingo.
102
días desde que empezó el año
102
palabras
Bravo, bravo, bravo, esa vuelta de tuerca, esa forma de tomar materiales conocidos, incluso chacarrillos y convertirlos en un microrrelato bueno. Gracias.
ResponderEliminarCurioso que les unieran sus diferencias...
ResponderEliminarMe gusto.
Gracias a tí, y los polos se atraen, eso está claro.
ResponderEliminarBesos