El
reflejo sabe demasiadas cosas de la familia. Tiene abiertas de forma permanente
ventanas a la realidad en los cuartos de baño, en los armarios de los
dormitorios y en la entrada de la casa; es así como ha logrado unir las piezas
de esa historia que le ocultan a su dueño.
Durante
un tiempo el reflejo piensa en cómo contarle lo que está pasando, en cómo darle
las malas noticias, pero al final descubre que lo único que puede hacer es seguir reproduciendo los movimientos, tan
puntual y exactamente como ha hecho siempre.
Mientras
el hombre, ajeno a todo, se acerca al espejo y cree descubrir algunas arrugas
nuevas.
110
días desde que empezó el año
110
palabras
No hay comentarios:
Publicar un comentario