Una vez que
asumió que yo no iba a hacer nada para que ella se independizase, me dio de
lado; por mi parte, me limité a ser testigo atónito y mudo de todos los
esfuerzos que realizó para ganar el protagonismo que tanto estaba buscando. Lo
cierto es que nunca creí que lo lograría pero hoy, a la vista de los
resultados, he de admitir que ha ganado la partida, que ha demostrado tener
tesón y constancia y que para mí ya es demasiado tarde.
No ha podido
dejarme atrás como quería, pero ha logrado reemplazarme y ser ella quien dirija
nuestros pasos; mientras yo, cosida a sus pies, negra y plana, no dejo de
arrastrarme a su lado.
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días desde que empezó el año
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palabras
¿Un cambio de roles con la propia sombra?
ResponderEliminarUn cambio de roles obligado por la insistencia de la sombra y su afán de protagonismo
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