Solamente yo
sabía que había empezado a dudar de la fidelidad de su esposa.
Sobre mí había
volcado sus dudas y sus preguntas, sus miedos y sus sospechas; y es cierto que
yo siempre le escuché. Sin embargo se equivocó cuando creyó que podría ser su
espía, que podría vigilarla por él.
¿Cómo saber
qué hacía ella cuando él no estaba si sólo puedo ser cuando él está?
Obviamente su
plan no funcionó.
Ahora, cada
vez que se mira en el espejo y me encuentra en él, veo su rostro cada día más
hosco y huraño.
Creo que ha
empezado a odiarnos a los dos, a ella y a mí, a ambos.
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días desde que empezó el año
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palabras
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