Todas las
navidades el rey de los camellos hacía un alto en su lucrativo negocio, comía
el pan y bebía el agua que dejaban los niños inocentes. Se disfrazaba para encontrar a aquél que lograse apagar el
carbón de su inconfesable deseo, ése con el que poder jugar y sentirse como un
juguete.
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días desde que empezó el año
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palabras
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