Volvieron a
repasar la profecía aunque estaban seguros de haberla interpretado bien durante
siglos. Al cabo de un tiempo una niña habló y dijo: “No puede ser él, es
imposible; le gané al parchís”.
Ya sin dudas,
se le comieron y siguieron esperando pacientemente al siguiente mesías,
deseando que estuviese más gordo y… no lo fuese.
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días desde que empezó el año
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palabras
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